miércoles, 12 de noviembre de 2008

Querer.


A veces mil palabras no pueden dar lo que una simple mirada puede provocar en mi

sólo pedir que todo sea perfecto no es cuestión de ilusión... sino también de ganas de completar lo que tú ya logras forjar en este escuálido corazón.


Sé que los viajes no siempre serán plácidos pero también sé que de cada uno depende que las vueltas que demos hagan crecer las ganas para llegar a un punto en común, a un destino trazado... a la felicidad.


Quiero tomar un poquito de tu vida, volcar en ella deseos, sueños y anhelos pero por más aún un poquito de mi... de la realidad que me rodea y de la importancia que haz de tener en mí.


Sí, digamos jugar... un buen concepto para definir algo lúdico, entretenido y tal vez infantil... ¿por qué no recuperar lo que el tiempo y la experiencia se han llevado? ¿Por qué no reír de estupideces y llorar por lo que es realmente importante?


Con este mensaje solamente quiero que sepas que he tomado las riendas de mi vida, y que dentro de ella vas tú guiando un camino lleno de inseguridades, miedos, pero también de ganas por sentirme vivo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

q lindo y profundo...

q honor para quein es este poema...

te felicito...

chau!