
A veces las personas tendemos a elaborar miles de ilusiones que nos permiten mantenernos vivos por un tiempo… y luego de eso… qué?
Duele pensar que no somos capaces de llevar una vida llena de sueños que hemos creado para ser felices… duele pensar que no somos felices… pero más duele sentirnos vacíos apelando a la caridad de un Dios que no sabemos si existe… personalmente creo que sí… por experiencia… creo que no…
No han pasado los meses en vano… pues ahora si me paro ante un espejo puedo ver que he cambiado… un poco, pero he cambiado que es lo importante…
Estoy un tanto vulnerable… más bien nostálgico… un poco triste y hasta un poco iluso al pensar en muchas cosas que me han sucedido…
Son casi las dos de la mañana y el sueño me ha abandonado, tengo ideas locas en mi cabeza que no se conectan, me siento aturdido pero como me han dicho por ahí “ya pasará” realmente no sé si pase tan pronto pero sí no hay herida que el tiempo no cure… pero tampoco existe el tiempo para que borre un recuerdo… y qué pesa más? El recuerdo o la herida?
Veamos que nos depara mañana… veamos que nos depara un futuro… veamos si es tan especial como creíamos que era… veamos si seremos capaces de levantarnos y darnos cuenta que hemos dejado la oportunidad de nuestras vidas en manos de la nada… de la soledad y de la terquedad… eso si es un poco desequilibrado… pero quien ha dicho que esto fuera normal… la verdad que he aprendido a medir mis vivencias con el instrumento más preciso que existe en la vida… el corazón; no hay mejor indicador de cuan limpio y puro ha sido cada paso he dado hacia ti.