miércoles, 13 de junio de 2007

Recuerdos



Es una noche algo extraña... Mis estrellas se han escondido, la luna hoy no ha querido iluminar mis sueños. He notado tu ausencia: me hace falta tu calor, tu cuerpo, hasta tu aroma.

Miro por la ventana, y lágrimas del cielo caen por ella, intento preguntarme por qué sucede... pero es absurdo encontrar la respuesta a algo tan bello.


Decido arriesgarme, salgo del encierro, camino sin sentido ni horizonte; llego al lugar de nuestro primer encuentro; todo sigue igual, con la diferencia que hoy no estás tú sino una gotas que hacen mi caminar más pesado... el viento me aconseja que mejor regrese a mi refugio, el mar que sólo me sumerja en sus burbujas para aliviar este pesar. ¿Qué hacer?, es lo que me cuestiono y decido avanzar.

Se hace tarde, el frío ya empieza a dejar su huella en mí pero al recordar aquellos momentos una cálida sensación se apodera, debo reconocer que me duele pensar en ello, es una merma muy grande aún.

Logro llegar a mi destino final, un muelle, el cual nos cobijó aquel día; el mar se ve hermoso, la misma frase que dijiste, hoy salen de mis labios... En este instante reacciono y decido olvidar para comenzar nuevamente... arrojo tu sombra que me persigue al mar para que se la lleve lo más lejos posible... La lluvia se encarga de borrar cada beso y caricia dada... mi reflejo en el agua es distinto no es difuso ni tampoco existencial.... sólo es...

Que bello es mirar al horizonte sin ese pasado, he decido olvidarlo para mejorar mi presente y avivar mi futuro.... Hoy formas parte de un recuerdo.

lunes, 11 de junio de 2007

Señor Desconocido


Estimado anónimo:



Hoy he dedicado un tiempo para redactar esta carta, suele ser difícil hablarlo... sólo dejo que mi corazón escriba por mi mente. No he dormido mucho, hay días en que tu sombra aparece y me desvela; pero me encanta, así logro despertar y oler aún el perfume que quedó impregnado en la almohada.


Un sueño me rodea constantemente, un lugar bello espera por nosotros dos... árboles, senderos, estrellas, un lago, una casa de cristal y la luna... son testigos que miran como dos cuerpos se hacen uno; se sonrojan, intentan ocultarse, pero es tan especial el espectáculo, que saben apreciarlo en su forma.Pronto despierto, me sorprendo, fue una situación muy particular... pero fue sólo un sueño.. la realidad es algo gélida... me duele saber que no hay nada de cierto en lo que sentí. Esa imagen de nuestros cuerpos indefensos me hace tiritar, me pone débil... no quiero ceder.

Anónimo, qué bien se acomoda este seudónimo para ti, no quiero nombres establecido, no quiero apodos incoherentes, quiero algo único que ambos entendamos. Yo viví en un tiempo para ti, tú no lo hiciste para mí, me conforme con un mundo de palabras, de sueños e ilusiones tan básicas... no me arrepiento pues aprendí que estaba vivo; sangré gotas de cristales, era el hombre más rico del planeta con tantos diamantes, pero a la vez tan vacío. Ahora cambié esas lágrimas por risas... pues estoy feliz de comprobar que soy humano, que me equivoco, que quiero, que puedo amar a costa de sufrimientos. ¿Qué loca es la vida?.


Bueno estimado anónimo, eso es lo que quería decirle, aún lo quiero, aún lo amo...

Atentamente.