
Intento...
Mirarte con la ilusión de antes...
Sentir que te transformaste en indispensable...
Provocar en mi, la necesidad de quererte sin obstáculos...
Pero...
Veo que no es así...
Veo que propones duditativas conexiones de absurda ilógica para mi corazón...
Veo que no eres tan dependiente de lo que sientes...
Y decido...
Tomar un camino distante...
No prejuzgar tu querer... sino dejarlo
Eliminar de mi cuerpo cada huella que dejó tu paso...
¿Por qué?
Necesito fuerza ante tanta liviandad...
Deseo marcar un margen de significancia entre lo que eres y lo que pretendes ser...
Egoistamente prefiero tu eterna lentitud lejos de mi mundo lleno de atribuciones reales...
¿Y si no fuera así?
No sería yo quién permitiría que jugaras con algo sagrado...
te desterraría a un mundo tan increíble y tan especial que lograrías darte cuenta que un poquito
de su terrenalidad te elevaría a mi plano más íntimo sin fraudes...
¿Y ahora qué?
Simplemente, observa... agóbiate y luego respira
verás que todo lo que te dije
era producto de mi espontánea manera de revivirte...