miércoles, 19 de agosto de 2009

Despedida...


Sí, a veces cuando uno menos lo piensa se ve envuelto en pequeñas nubes de ilusiones y anhelos, pero hay que ver más allá de lo que queremos tener…

Lo digo sinceramente, porque vi mi vida en proyección con la tuya, hasta en un punto siento que haberte besado hubiese sido el final de la vida que conozco y el inicio de una nueva y mejor etapa… pero ya ves, el destino es sabio y pone circunstancias para que ambos seamos conscientes de que tenemos una historia, un pasado… un presente y aceptar el futuro…

Recordaré cada instante enmudecido que viví junto a ti… tu dulce cariño, tu suave respiración, tu cara y por sobretodo tus ojos que me pedían a grito que me devolviera… sí, cada vez que cruzamos miradas quedarán guardada muy gratamente en mí… Es un proceso por el cual debo quemar etapas, debo conciliar mis sueños, borrarte de un podría ser, y llevarlo a un seguir porque la vida es así…

No quiero que olvides que provocaste miles de cosas en mi, que fuiste capaz de borrar todo vestigio de mi pasado y elevarme a este mundo tan placentero, dulce, inocente, tierno e ingenuo que duraba este viaje… mil veces llegue tarde, pero no me arrepiento, tú eras mi importancia y no había cosa en el mundo que me hiciera cambiar de parecer…

Te pido me prometas que cuando estés triste o inseguro... o pierdas completamente la fe, tratarás de verte a ti mismo a través de mis ojos… te mostrarán el reflejo real de lo que eres, será empático y genuino para que entiendas que lo que el resto ve no es la mitad de lo que vieron mis ojos y mi corazón…

Para despedirme, solo te digo te quiero…