domingo, 1 de junio de 2008

Es cuestión de esencia


En mi ventana sólo quedan congojas de una acertada desilusión, volví a confiar y encontré más de lo mismo... promesas, acciones y destrucción. Ya no quiero tratos dulces fingidos, no quiero frases típicas...



Hoy prometo no fomentar sueños en mí, de ególatras que se magnifican para demostrar su ínfima superioridad ante el resto... manera explicita que evidencia amor propio y sarcasmo social elevado por mil.



Si algún día rogué para que no me hicieran daño... hoy rogaré para que no se acerquen a mi coraza...



Si un día demostré sensibilidad... ahora evidenciaré frialdad en el juego del amor...



No me interesa lo básico que han llegado a ser muchos seres humanos...



Sólo rescato que he aprendido a creer en mi sueño y fortalecer mi alma para luchar por mi propio ideal... amaré con mesura lo que dicte mi corazón... amaré con frenesí lo que dicte mi piel.



Dios pone gente en el camino para que aprendas y enseñes... pero Dios no pone honestidad en sus corazones ni mucho menos entrega pues va en la esencia que manifiestan...


1 comentario:

Anónimo dijo...

Y la historia se vuelve a repetir, creo haber leído tiempo atrás, quizás palabras muy parecidas a éstas, o que por lo menos evidenciaban en parte lo que hoy reflejan estas letras. La vida tiene sus altos y bajos, sus ilusiones y sus desilusiones; y también tiene en ella gente que se nos cruza en el camino para demostrarnos y enseñarnos lo básico y estúpidos que pueden llegar a ser. Pero bueno, nunca es tarde para aprender, pero como siempre digo...siempre es un buen momento para volver a creer en aquello que en algún momento hemos dejado de creer!!!

Saludos amigo traicionero, igual te tengo en mi corazón!!!

Besitos!!


Bye!