
Hoy escribo con un deseo desenfrenado para expresar mis sensaciones...
Tuve un sueño, algo extraño por lo demás, soñé que un psicópata intentaba separarte de quién amas… que irónico es el subconsciente, pues yo era quien defendía su amor, pero sabes me sentí bien; verte feliz llenó todo lo que anhele algún día. Te aclaro, no es caridad, puedes llamarlo como quieras, para mí no tiene apodo alguno. Hoy te regalo nuestra canción, ¡sé que no tienes una! Por favor, toma la nuestra y dile que se apropie de ella, en serio no me duele. Fuiste importante y como tal, debo darte ese espacio en este escrito pues tampoco quiero mentirte.
Debo reconocer que me he vuelto frágil; he jugado al pequeño caballero valiente que un día enfrentó la gran batalla de la cual salió mal herido, he sopesado con mucho orgullo cada rasguño que la vida me dio. ¿Es justo? No importa, reacciono frente a las circunstancias con mi cara llena de risa, parecer tonto tal vez es una estrategia que me acomoda, ser realista una verdad que no puede albergar mi corazón.
La espera de quién despierte un bello sentimiento, en mí, ha sido eterna, no quiero jactarme de las personas que lo han intentado, pero su esfuerzo es inútil… simplemente pido que aquel noble corazón aparezca, me deslumbre y pueda generar confianza en algo que hoy por hoy no veo a mi alrededor. Espero y espero a reiniciar lo que un día quedó inconcluso.
Tuve un sueño, algo extraño por lo demás, soñé que un psicópata intentaba separarte de quién amas… que irónico es el subconsciente, pues yo era quien defendía su amor, pero sabes me sentí bien; verte feliz llenó todo lo que anhele algún día. Te aclaro, no es caridad, puedes llamarlo como quieras, para mí no tiene apodo alguno. Hoy te regalo nuestra canción, ¡sé que no tienes una! Por favor, toma la nuestra y dile que se apropie de ella, en serio no me duele. Fuiste importante y como tal, debo darte ese espacio en este escrito pues tampoco quiero mentirte.
Debo reconocer que me he vuelto frágil; he jugado al pequeño caballero valiente que un día enfrentó la gran batalla de la cual salió mal herido, he sopesado con mucho orgullo cada rasguño que la vida me dio. ¿Es justo? No importa, reacciono frente a las circunstancias con mi cara llena de risa, parecer tonto tal vez es una estrategia que me acomoda, ser realista una verdad que no puede albergar mi corazón.
La espera de quién despierte un bello sentimiento, en mí, ha sido eterna, no quiero jactarme de las personas que lo han intentado, pero su esfuerzo es inútil… simplemente pido que aquel noble corazón aparezca, me deslumbre y pueda generar confianza en algo que hoy por hoy no veo a mi alrededor. Espero y espero a reiniciar lo que un día quedó inconcluso.


